lunes, marzo 4, 2024

El bingo y los jóvenes, una opción más de ocio

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Tras la pandemia y a pesar del lento crecimiento posterior, el bingo madrileño ha conseguido colocarse como una de las opciones reales de la juventud para divertirse en las noches madrileñas.

La innovación de que en el juego del bingo se haya añadido la posibilidad de formato electrónico, junto con una barata hostelería y restauración, ha permitido a los bingos establecerse como una oferta de ocio entre los jóvenes mayores de edad.

El hecho de que un cartón de bingo impreso cueste 2 € y al bingo electrónico se pueda jugar desde 0,10 € ayuda a que el gasto medio por jugador sea de 22 € similar a otras opciones de ocio, como ir al cine o cenar en un restaurante.

Desde el sector también han venido insistiendo en los comportamientos responsables en el juego y protegiendo a los clientes vulnerables a través de un juego más seguro. Todas las partidas están en red con la Administración Autonómica, que conoce todos los premios que se dan en cada bingo y en todos los accesos se verifica la identidad y edad de todos los usuarios, así como que no estén inmersos en ninguna causa de autoexclusión. Además, se han implementado protocolos con FEJAR cuando se detecta cualquier caso de juego problemático.

Tanto la innovación tecnológica como la incorporación de la IA serán uno de los activos más importantes y decisivos en los próximos años para el crecimiento de un sector, que mantiene su compromiso con el empleo de calidad y la gran variedad de servicios que abarca, presenta unas perspectivas de crecimiento lo suficientemente positivas como para que un esfuerzo por parte del tejido empresarial y la Administración le lleve hasta cotas que le lleven a abrir un mayor un número de salas y una facturación en el conjunto de su oferta mucho mayor de la que ahora está ofreciendo.

El clave está en el trabajo desarrollado por las salas diversificando su oferta, junto con el desarrollo de la industria de juego en cuanto a tecnología e innovación, que ha colocado al bingo madrileño a la vanguardia del mercado del ocio, esto unido a una cada vez más cuidada hostelería y servicio al cliente, hacen que cada vez más jóvenes se acerquen a disfrutar del juego del bingo que pude ser tradicional o nuevo e innovador.

A pesar de todo, el sector todavía adolece de cierta falta de inversión, que intenta mejorar con una mayor flexibilidad normativa, en especial un tipo tributario que compense la ingente mano de obra necesaria para la comercialización del bingo, lo que supondría en caso de consecución, el empujón definitivo para que el sector despegue de una manera más rápida y eficiente, asegurándose poder competir en la carrera por ser una de las opciones favoritas de ocio en la CAM.

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